En total, se han realizado 39 registros en 17 provincias en el transcurso de estas operaciones, cuyas investigaciones comenzaron en Extremadura y Valencia, según informa la Dirección General de la Policía y de la Guardia Civil.
Dos de las operaciones, las bautizadas con los nombres de Carbono y Pipo, se iniciaron por agentes de la Comisaría Provincial de Badajoz, a raíz de dos denuncias de personas de Badajoz y Don Benito, aunque las pesquisas finalmente se ampliaron a seis comunidades autónomas: Madrid, Cataluña, Galicia, País Vasco, Islas Canarias y Castilla La Mancha.
En estas operaciones han sido arrestadas catorce personas e imputadas otras tres como presuntos responsables de un delito de tenencia y distribución de pornografía infantil.